domingo, 6 de mayo de 2018

Cosmo B3010

Tras la restauración del pickup Cosmo de mi amigo Damián, me quedaron ganas de pillar algún modelo de esta firma de construcción más sólida y jugar con él. Quiso el destino que en un pequeño lote de aparatos antiguos que adquirí, pude incluir una de estas maletitas en la compra y ahí la tenía guardada esperando.

En este caso es un B3010, realizado en maleta con altavoz en la tapadera, y con fonochasis de aluminio prensado y una construcción bastante robusta. El pickup tiene la posibilida de deshabilitar el paro automático, y además una palanca para elevar el brazo con un funcionamiento sorprendentemente suave. La primera foto que conservo ya había desmontado la chapa de serigrafías para hacer unas modificaciones, pero os da una idea del aspecto original. La tapadera tiene una rejilla plástica para proteger el altavoz y dar salida al sonido.


Al ponerlo en marcha lo primero que se evidenciaba era fallo del amplificador de audio, con petardazos y ruidos varios. El habitual amplificador de transistores de germanio con transformador de salida, en la foto de arriba ya estaba desmontado y se ve al fondo a la derecha, pero aquí va otra con el susodicho en mis manos.


Las dos primeras ideas que vinieron a mi cabeza fueron estas: de una parte, cambio de cápsula porque con esos años la de origen estaría muerta, además de funcionar con una fuerza de apoyo poco recomendable, y por otra parte sustituir el amplificador por algo más seguro y práctico. Como ireis viendo a lo largo del desarrollo del proyecto, del Cosmo original poco va a quedar...

Para la cápsula he recurrido de nuevo a las cerámicas chinas, que estan fáciles y baratas de conseguir, y que además tenía probada con garatías del anterior Cosmo restaurado. Además con la feliz coincidencia que el sistema de anclaje de la cápsula Cosmo con algunas modificaciones permitió la instalación de la nueva con bastante facilidad, además rehice el cableado del brazo con unos hilos de auriculares desguazados, para mejorar el movimiento vertical del mismo. Estas fotos ilustran el proceso.

 
 

Y respecto al amplificador, opté por usar un TDA2030, un circuito versátil y fácil. El transformador de alimentación proporciona 22 VAC y en el espacio de la placa de germanio original me dió lugar a diseñar tanto el nuevo amplificador como una fuente de alimentación regulada con LM317 y ajustada  18 voltios, tensión máxima de alimentación para el TDA.

La nueva electrónica en una placa de dimensiones equivalentes al amplificador original, con alimentación regulada.

La misma con los disipadores de calor ya colocados en el amplificador y regulador.
Ahora bien: este circuito amplificador no está pensado para entradas de alta impedancia de las cápsulas cerámicas, y también estaba por medio la placa de volumen y tonos. De modo que para garantizar una correcta carga y las menores pérdidas posibles, diseñé una pequeña plaquita con transistores para hacer unicamente la función de adaptar la cápsula, y con un pequeño detalle adicional, esa plaquita va en estéreo, luego os explicaré porqué.

Dos transistores BC547C y poco más para adaptar la impedancia de la cápsula en estéreo.

La placa instalada justo al lado de la salida de cables del brazo, para evitar captaciones de ruido indeseadas.
Una vez instalada cápsula/adaptador/amplificador nuevos, puse a sonar el pickup con un resultado nada satisfactorio. Apareció un nuevo problema, el altavoz original estaba cascado, con la bobina del cono rozando en el imán. Para colmo esos altavoces extraplanos de las maletas, ni son fáciles de localizar ni tienen buena respuesta en frecuencias. Así que eché mano de mis materiales guardados y encontre que tenía un Philips bicónico fullrange muy apto para la potencia del aparato, si bien no era extraplano. Precisamente hablando con mi amigo Damián, ambos tuvimos la idea de fabricar un panel de instalación que aportase una separación adicional de la tapa de la maleta para que el imán del altavoz no chocase con el fonochasis al cerrar el maletín. Y estas fotos ilustran la realización de dicha idea.

Frontal, el altavoz reposa sobre un pané de 4 mm y con tornillos de cabeza cónica.

Trasera, el pané va pegado a un tablero de 10 mm de espesor para aportar la separación.

Rejilla de protección instalada por si las moscas.
El altavoz instalado en la tapa de la maleta con la tela de terminación.
Llegamos al punto donde este pequeño tocadiscos empezó a sonar ¡¡y de qué manera!! hay que decir que fue una suerte que el altavoz estuviese estropeado y propiciase esta sustitución. Por otra parte, el TDA2030 alimentado con tensión estable ofrece una potencia más que suficiente para el conjunto, con una buena presencia de graves y agudos si colocas la tapadera/altavoz de modo adecuado.

Me detuve en este momento a afinar detalles, como la fuerza de apoyo de la cápsula, que quedó así sonando muy bien y sin problema alguno de sibilancia o mistracking.

4 gramos es un valor óptimo para estas cápsulas cerámicas
El ángulo en su justo punto, al fondo el nuevo altavoz.
 Y volvamos a una cuestión que planteé antes. ¿Porqué hice un adaptador de impedancias en estéreo?, si total, nuestra maletita es monoaural. Pues porque me vino otra idea a la cabeza, dotarla de una salida de auriculares para monitorización en estéreo, con un pequeño amplificador independiente y un circuito de ecualización de refuerzo de graves.
Modificando la placa de serigrafía, donde se alojaba un conector DIN para magnetofón, irá el control de volumen de auriculares.

Electrónica para la salida de auriculares estéreo. Se añade un regulador 7805 para reducir la tensión de alimentación.
Poco más hubo que hacer: limpiar el estuche lo mejor posible sin retirar nada original, retirar óxido en los herrajes. Con todas estas modificaciones y añadidos, ha quedado un tocadiscos portátil que permite escuchar perfectamente en una habitación pequeña, y también puede ser útil como herramienta de comprobación de discos si vas a una feria de coleccionismo o evento similar.




lunes, 15 de enero de 2018

Dos tocadiscos reacondicionados

En esta ocasión abordo no exactamente la restauración de ningún aparato, sino un par de casos en los que, para dar salida a materiales que yo no iba a utilizar, he realizado una ejecución propia mezclando diversos componentes. 

Dos fonochasis fueron objeto de adaptacion y alguna modificación, un Dual 420 y un Garrard 50 MkII. Me limitaré a hacer una breve reseña más mostrando el resultado final que un proceso en sí. Ambos fueron posteriormente vendidos en un establecimiento granadino que recomiendo mucho, Discos Marcapasos, donde tienen un excelente catálogo de discos de vinilo y mejor atención. Allí les gustó la idea de poder dar salida a estos equipos antiguos reacondicionados.

El Dual 420 es un pickup muy similar al 430, del que ya hice una adaptación que se trató en este blog con anterioridad. Disponía además del fonochasis, de una base Bettor de otro montaje a la que incluí alguna circuitería nueva, desde una fuente de alimentación regulada hasta una etapa de salida basada en circuitos integrados, que ya tuve un tiempo en funcionamiento y estaban probados con total fiabilidad. Para completar, se sustituyó la vieja cápsula cerámica por una magnética y se añadieron dos pequeñas cajas acústicas. Se trata pues de un equipo de poca potencia, para usar en una habitación pequeña,  no obstante con calidad suficiente de reproducción bajo esas condiciones. Aqui podeis ver algunas imágenes con una descripción de los pasos seguidos en este reacondicionamiento.

Mecánica del fonochasis, con la placa de previo RIAA ya presentada.
Caja de alojamiento procedente de un Bettor, con el transformador, fuente, etapas de salida y sección de control de tonos y volumen.
Instalación de una cápsula magnética en el brazo, en sustitución de la antigua cerámica.
Vista del brazo con la cápsula magnética ya instalada.

Vista general del sistema en funcionamiento, se hubo de construir una placa de adaptación para acoplar el 420 a esta base que procedía de un modelo de mayores dimensiones.
Aqui el tocadiscos con sus cajas acústicas.
En el caso del Garrard 50 MkII es un fonochasis automático, con posibilidad de ser usado como intercambiador, que tuve un tiempo en servicio en mi pequeño equipo valvular monoaural. Como se me ha presentado hacer un cambio y ya voy bien despachado de tocadiscos, pensé utilizar el mismo que ya tenía una peana que me hicieron, en modo autoamplificado y con un par de altavoces, para que quien lo adquiriese no tuviera nada más que conectar y escuchar.

Tenemos el mueble/plinto y las placas: arriba el previo RIAA y amplificador de salida basado en TDA2004, y debajo fuente de alimentación y placa de control de tonos/volumen.
El objetivo, tener un tocadiscos con cápsula magnética, preamplificación RIAA incorporada y amplificador incorporado con una potencia eficaz de 10 watios por canal, suficiente para poder activar un par de pequeñas cajas.

Vista parcial de los mecanismos del fonochasis Garrard, con el previo RIAA presentado en la que será su ubicación en el chasis, para estar más cerca de la fuente de señal y tener más inmunidad al ruido. El motor de 4 polos también a la vista.
En esta vista ya esta la circuitería electrónica y el transformador de alimentación distribuidos dentro del mueble de modo que no interfieran en el funcionamiento del tocadiscos.
El fonochasis ya instalado en el mueble, con las mecanizaciones pertinentes para los controles frontales, todo muy simple y minimalista, sin leyendas, para alterar el mínimo el enchapado natural del mueble.


Estas tres imágenes nos muestran el tocadiscos ya funcionando, al que se la ha instalado una cápsula Stanton 500 con aguja Pickering compatible y con cepillo anti estático, que se adaptan muy bien a las características del brazo y ofrece un sonido nítido y limpio de ruidos.
El equipo se completó con dos cajas acústicas de dos vías, con elementos de 5 pulgadas, que cumplen suficientemente para dar una calidad y potencia de sonido buenas para una estancia mediana. Deseo que su actual propietario lo disfrute y mime.

El equipo con sus dos cajas en exposición en "Discos Marcapasos"



domingo, 22 de octubre de 2017

Cosmo A2030

Los pickups, esos pequeños tocadiscos, casi juguetes, pero con tanto encanto que es difícil resistirse a ellos. Pueden ser temibles máquinas de destrucción de discos, pero convenientemente mantenidos no son un peligro. Especial atención al estado de las agujas (las muy perecederas de zafiro sintético) y las cápsulas (esas piezoeléctricas que se endurecen y se alteran químicamente).

Damián no pudo resistirse, se le cruzó este Cosmo a buen precio. Muy ligero en comparación con otros de la firma, no tenía pinta de estar mal construido pese a que fuese todo construido en plástico. Pero por ejemplo el platter de aluminio es bastante robusto como se ve y con una masa muy razonable.


Así que empezó a meterle mano, lo primero desarmarlo y lavar literalmente con deteregente toda la carcasa, que tenía su buena capa de mugre... a las vista de las fotos es evidente. En la primera está a la vista el mecanismo de tracción por polea y el sistema disparador de fin de carrera.


Vista interior con los circuitos de amplificación y regulador de motor (el señalado por el bolígrafo), y se aprecia el subchasis metálico que se encuentra aislado de la carcasa plástica mediante unos silentblocks, un detalle de diseño para ser un aparato modesto.


Fase de limpieza:



Y lo siguiente fue ponerlo en marcha y ver que pasaba, empezó funcionando, pero con alguros ruidos extraños de índole mecánica.


Pero no, aquello aunque exteriormente pintaba bien, tenía problemas, el motor se paró, y además lo poco que estuvo rodando, no salía sonido por el altavoz. Así que el pickup terminó en Granada en una visita que me hizo mi amigo, y empezamos a abrirle bien las tripas y mirar cosas, empezando por el motor que resultó ser de la firma Lenco... vamos, no estaba mal servido el "juguete".


El motor estaba claramente encasquillado, algo por dentro lo bloqueaba, y procedimos a desarmar el mismo encontrando esta desagradable sorpresa.


Un "detritus" de plástico descompuesto salió de la carcasa, todo ello provenía de una pieza que servía para la fijación de las escobillas, así que tenía muy mala pinta pensar esto fuese recuperable, empezamos a darle vueltas a buscar un motor que fuese compatible... pero la cuestión es que yo no me conformaba, y pensaba que era posible fabricar un soporte para las escobillas y devolverlo a la vida.

La idea se gestó y desarrolló una tarde en casa de mi cuñado, en cuyo taller a veces resuelvo problemas que en mi casa me son más difíciles por falta de herramientas. A partir de una placa de fibra de vidrio de las que se usan para el montaje de circuitos impresos, con medidas y cálculos simples, lo conseguimos. Estas fotografías ilustran el trabajo.





El motor una vez montado echó a andar de modo silencioso, e instalado en el pickup regulando la velocidad y con buen comportamiento. Lo siguiente fue una reparación de la que no quedó foto, uno de los transistores del amplificador de audio estaba defectuoso y fue sustituido, empezando a sonar ya, pero evidentemente con problemas por el mal estado de la cápsula piezoeléctrica. Esta foto ilustra el brazo con el cable original (endurecido como para ahorcarse) y la cápsula Cosmo.


Esto se ha solucionado instalando una cápsula cerámica barata que venden en los proveedores chinos. Aquí la veis adaptada e instalada en el brazo. Con un cable nuevo por supuesto (reciclado de cable de auriculares miniatura).


También hubo que pensar en como aliviar la fuerza de apoyo de este brazo, que no disponía de sistema alguno de corrección... tras muchas vueltas, se les instaló un muelle con un tornillo de regulación, y finalmente ajustamos la fuerza de apoyo para esta cápsula a 4 gramos.


Llegado este punto, una breve digresión de interés general: cuando probamos por primera vez la nueva cápsula adaptada, que estaba sin estrenar, notamos que dejaba una marca bastante visible al paso de la aguja en los singles que poníamos. En el caso de un single de estireno, material que casi no se encuentra fuera de los prensajes americanos, el daño era muy notorio. La forma de detectar esta clase de daño es iluminando el disco de lado (para que el surco "brille") con una linterna potente mientras lo estamos escuchando. Si notamos que tras pasar la aguja el reflejo cambia, es posible que el disco esté sufriendo algún daño. 

Al mirar la aguja al microscopio nos sorprendimos al ver que la punta de la misma en lugar de una esfera suave parecía un cincel: estaba rota, o gastada. Sería de esperar lo primero, ya que la aguja era nueva. Es evidente que para lograr el precio económico de estas cápsulas cerámicas modernas algunos aspectos del proceso de fabricación son reducidos al mínimo indispensable e incluso menos, comenzando por el control de calidad. 

Moraleja: si se dispone de un tocadiscos (o un Crosley) que emplee una cápsula como la de la foto, es recomendable probar las agujas nuevas con un disco sin valor, efectuando la prueba de arriba. En caso de notar algún daño, descartar o devolver inmediatamente esa aguja. 

Otra cosa a tener en cuenta es que las agujas de estas cápsulas no son de diamante, sino de zafiro sintético; este material no causa ningún problema ni daño a los discos cuando la aguja se encuentra en condiciones, pero es notoriamente menos duro que el diamante, por lo cual debemos estar más pendientes del desgaste de la aguja. En literatura de la época (catálogo antiguo de la firma FOX) recomiendan como medida práctica unas 500 caras de single antes de cambiar una aguja de zafiro. 

Para completar el trabajo, a petición de Damián, se instala un conector de auriculares asociado a un interruptor que pudiese conectar y desconectar el altavoz, todo ello colocado junto a la toma de alimentación de corriente contínua. 


Tambien se añadió un regulador 7809 para mantener la tensión constante, se cambió un transistor del circuito regulador de velocidad por fallos de fugas y se añadió una pequeña bobina con núcleo de ferrita a la alimentación del mismo para eliminar interferencias que se colaban en el amplificador de audio. Esta foto ilustra el regulador del motor.


Finalmente funcionando a la perfección, el sonido con los auriculares más que satisfactorio para la clase de aparato que es.