jueves, 16 de julio de 2020

Magnetofón Philips EL 3541

Durante el periodo de confinamiento mi amigo Javier Serrano me envió este magnetofón de los años 60, comprado a través de Todocolección y que parecía estar operativo. La máquina mostraba buen aspecto exterior pese algunos desprendimientos en la rejilla plástica frontal. Este es su estado nada más ser recibido.
Se trata de un aparato totalmente valvular, monoaural, a 4 pistas y velocidad 9,5 cm/seg. Estas características permiten reproducir dos programas por cada cara de cinta, lo que supone un total de 4 pases y de este modo aprovechar al máximo la duración de la cinta. Retirada la cubierta este era el aspecto.
Una construcción muy robusta, con un motor de 4 polos de generosas dimensiones para tirar de toda la mecánica. Además de algunos detalle interesantes como parada automática por detección de banda metálica en los inicios y fin de cinta magnetofónica. El altavoz sería el punto débil, por sus reducidas dimensiones, por lo que yo incorporaría una caja acústica exterior.

La electrónica en principio estaba sana. Se podía poner en marcha y reproducía, pero había mal comportamiento en algunas funciones como avance rápido y rebobinado. Desmontando los carretes apareció el principal problema, unas gomas asociadas a la tracción estaban literalmente descompuestas, son esos tres puntos que se pueden observar en el mecanismo de cada uno de los carretes. En las fotos sucesivas vemos el resultado de desmontar los mecanismos, limpieza de los restos diversos que habían dejado esas gomas en su descomposición.
Limpiados todos los residuos y lubricados los rodamientos se procedio a una solución con un macarrón de goma grueso que fue colocalo. Aquí además vemos los mecanismos tras la pertinente limpieza.
La última intervención que se abordó fue en el cabezal de grabación/reproducción. El fieltro que presiona la banda magnética contra el cabezal estaba en muy mal estado, y se sustituyó por este fieltro de uso para muebles que cortado hizo perfecto apaño.

Una vez ajustado el cabezal se realizaron varias pruebas, ofreciendo un comportamiento más que bueno tanto en grabación como reproducción, no siendo necesarias por ahora intervenciones en la electrónica. Queda funcionando y el dueño disfrutándolo.

martes, 28 de abril de 2020

Transistores 1ª Parte: Roberts R606-MB y Sanyo RP-5100

Como os venía contando, la cuarentena está siendo productiva respecto a terminar muchas intervenciones que comencé hace bastante tiempo, y ahora voy a dedicar una serie de publicaciones a pequeños y medianos transistores. Son unos aparatos con mucho encanto, que en algunas ocasiones sorprenden por sus resultados.

Os los muestro con algunos detalles de los mismos y cuestiones puntuales de la intervención, digamos son reportajes light, sin un exceso celo técnico en la exposición.

El primero de ellos realmente lo tengo operativo ya hace tiempo: dos o tres años quizás, revisado aprovechando unos días de vacaciones en El Puerto de Santa María, pero se me pasó publicarlo. Es un curioso receptor transistorizado de fabricación británica: el Roberts R606-MB. Equipado con 3 bandas: FM (denominada VHF), Onda Media y Onda Larga. No deja de ser curiosa la ausencia de Onda Corta en un receptor ya mediano en tamaño, y con un sonido bastante decente, ajustes de graves y agudos incluidos, además de control automático de frecuencia para la FM.


El receptor básicamente estaba bien, salvo numerosos problemas de falsos contactos y suciedad en el potenciómetro. Nada complicado de solucionar. Lo que está pendiente es ver si pudiera solucionar la pérdida de la cazoleta de aluminio de algunos mandos, que lo desgracia un poco estéticamente. Una curiosidad que podeis observar es la presencia de esos 'marcadores' en color rojo bajo el dial, que sirven para indicar la posición de hasta 4 emisoras 'favoritas'. La recepción en general es buena, aunque en FM la encuentro algo falta de limpieza. Su rango de frecuencias también es peculiar: de 89 a 103 Mhz.


La carcasa del receptor es tipo 'funda', una vez que se retira la placa inferior (que contiene la fuente de alimentación) tenemos acceso al mismo, y liberando unos bloqueos nos permite sacar por arriba la electrónica solidaria al dial. El altavoz elíptico (que ofrece una más que razonable respuesta en frecuencia) es solidario a la carcasa.

Como podeis comtemplar, bastante espartano en su realización y con una generosa antena de ferrita para la Onda Media y Onda Larga, en las que tiene un rendimiento más que notable. Todo bastante blindado y etapa final de audio con transistores de germanio.

Y una fuente de alimentación regulada electrónicamente bastante bien resuelta, basada en tensión de referencia mediante diodo zener. La última vez que lo usé observé algo de zumbido, por lo que en cuanto pueda salir a comprar voy a cambiarle los condensadores electrolíticos.

Este otro que os muestro a continuación, ya totalmente restaurado (buena parte del trabajo también en El Puerto hace tiempo, pero terminado hace un par de semanas en casa) y con un complemento muy curioso es otra historia. Un Sanyo RP-5100 que me llegó echo una auténtica ruina, eso sí, comprado por 4 euros (literalmente) en un lote de piezas para reparar.

El aparatito de la izquierda denominado STEREOCAST es un decodificador estéreo con salida para auriculares. El receptor viene con un conector doble jack que sirve tanto para alimentar el decodificador como para enviarle la señal MPX. Todo un detalle para poder convertir un transistor convencional y normalito en estereofónico. Dos bandas de recepción: FM y OM. El STEREOCAST lo compré aparte (enorme suerte y gracias al chivatazo de mi amigo Damián) una vez finalizada la reparación, y funciona de escándalo.

¿Asustados? así me vino el juguetito... lleno de restos de barro y altavoz desintegrado. Evidentemente estuvo en una casa que sufrió una inundación. Sinceramente no tenía muchas esperanzas de sacarlo adelante...


Agua, jabón y cuidado... y como veis la caja y el dial lucían un aspecto ya bastante decente, pese a algunos arañazos en las partes de aluminio y la ausencia de la tapa del compartimento de pilas.

La placa de circuito impreso tambien con brocha, alcohol y paciencia, quedó impóluta. Algún cable que estaba por los pelos, cortado y vuelto a soldar. Empezaba a tener esperanza...

Lo que deseché sin dudar fue la fuente de alimentación incorporada, no tenía ningunas ganas de que un transformador que había sido sumergido en agua me diera una desagradable sorpresa. Actualmente el transistor se alimenta mediante un alimentador externo regulado de 6 voltios que utilizo para varios de estos aparatos.

Y cuerda de dial nueva instalada, además que tuve que buscar una aguja de dial adecuada (venía con una que no era la suya, esto ya fue trasteado antes...) justamente del mismo lote de piezas con el que lo adquirí. ¡Ah! y un detalle de mi cosecha, en la aguja de dial acoplé un diodo led con unos cables muy finos y con la longitud suficiente para permitir el movimiento de la misma, de modo que va iluminando a su paso por las frecuencias... y con ese tono azul tan molón :-) La antena tambien es nueva, la original perdida.

Seguiremos con más transistores...

sábado, 25 de abril de 2020

Braun PS-500

Transcurridos ya 40 días de confinamiento a causa del estado de alarma por el Covid-19,os cuento que he aprovechado mucho el tiempo libre disponible avanzando con proyectos y aparatos que llevaban años empezados y sin completarles los detalles. Así que voy a ir publicando unos cuantos post para poner el blog al día.

El que más tiempo llevaba ahí, funcionando pero aún con algunos problemas, es esta maravilla de giradiscos Braun modelo PS-500. Un auténtico tanque de combate en cuanto a robustez y con unos resultados sonoros francamente sobresalientes.

Con tanto tiempo transcurrido desde su adquisición (15 años al menos...) he perdido fotografías que hice de las diversas intervenciones que precisó, este reportaje más que nada es para mostraros la máquina y algunos detalles de su construcción. Los problemas se debieron fundamentalmente a una pésima protección en el transporte (me lo enviaron de Alemania), y con la masa que tiene en sí el aparato y muchas de sus piezas, los movimientos hicieron una considerable escabechina.


Aquí podeis verlo en todo su esplendor, ya operativo y con el portacápsulas original (a mí me llegó con uno que no le correspondía). Os cuento sobre el mismo: tracción mixta polea-correa, 4 velocidades (16, 33, 45 y 78 RPM), ajuste fino de velocidad 'pitch' con estroboscopio incorporado por espejo, parada automática (con posibilidad de inhabilitar), y regulación de fuerza de apoyo y antiskating.


Si levantamos el platter (de una masa más que considerable: 3,2 Kg con el matt puesto) podemos contemplar el sistema de traccion doble. Empezamos a la izquierda por la polea de goma, que acciona una polea intermedia de aluminio o donde engancha la correa de tracción que transmite el movimiento al pequeño plato en donde se apoya el platter de 3,2 Kg.

Desmontadas ambas piezas del mecanismo, podemos obsevar la forma cónica de la polea intermedia, cuya finalidad es ser regulada en altura por el mecanismo asociado al 'pitch' para de este modo hacer el ajuste fino de velocidad.


Retiradas las piezas antes descritas, podemos ver el eje (curiosamente fino, pero muy eficaz, no hay ruidos subsónicos alguno) y unas cuantas piezas de plástico asociadas a los mecanismos marcha/paro y paro automático. Ahí se puede contemplar un considerable añadido de pegamento Araldit sólido que tuve que apañar para repar la principal, dañada al igual que muchas de las piezas de metal que se ven, que resultaron deformadas por los comentados problemas con la protección y el transporte.


Y otra de las grandes sorpresas es el complejo sistema de suspensión de esta máquina. Tres puntos que hacen todo el 'subchasis' con los mecanismos asociados tengan su correspondiente aislamiento acústico respecto al chasis exterior, donde va fijado el generoso y silencioso motor síncrono de corriente alterna. Cada punto de suspensión se compone de un muelle y un amortiguador de aceite, sí señores, un Rolls-Royce de los tocadiscos. Los muelles no se ven porque estan ocultos por los amortiguadores. 

 Pues bien, otro de los problemas que justo conseguí solucionar hace un par de semanas, era que uno de los amortiguadores de aceite estaba dañado (el dichoso transporte) con una pérdida considerable de líquido (un aceite densísimo) lo que provocaba dos efectos: de una parte una descompensación del platter que no estaba totalmente horizontal y de otra, un efecto puente acústico que hacía que el ruido de motor se colara por la aguja y fuese percibible. Ahí teneis el amortiguador desmontado y como veis con el metro al fondo, no son pequeños precisamente. Encontré una intervención francamente compleja su reparación, así que fué sustituido por unas piezas de goma (recicladas de fotocopiadora) que acoplé en su lugar... y desgraciadamente me olvidé fotografiar.


No obstante aquí teneis el resultado final de la intervención, el platter completamente horizontal y a la altura justa (los 3 puntos de suspensión son regulables). Y lo más importante: absoluta ausencia de rumble o cualquier clase de ruido mecánico. El rendimiento de este tocadiscos insisto es MAGNÍFICO.


Al mismo le he equipado unos cuantos portacápsulas con otras opciones. Ahora mismo en el porta original está una Shure M91, pero tengo otros adaptados (hay diferencias de geometría con los tipo 'standard') con Shure M44E, Excel ES-70, Stanton 680 e incluso una monoaural General Electric RPX (especial para viejos prensajes monoaurales y placas de 78 RPM).

lunes, 27 de enero de 2020

Telefunken Barcarola II

Esta restauración ha estado motivada por el cumpleaños de mi buen amigo Javier EA7JVV, que llevaba años queriendo tener un receptor valvular de época, y se puso a tiro a finales de 2019 en un rastro de Alcalá de Guadaíra (Sevilla). Se trata de un Telefunken Barcarola II fabricado en España desde 1954, equipado con 6 válvulas de serie Rimlock y alimentación universal a 125 voltios.  Si bien al adquirirlo estaba en funcionamiento básico, requería revisión en varios aspectos. 

Lo primero que se puso de manifiesto fué que el mueble de madera había sufrido ataque de carcoma, aunque por suerte no dejó apenas marcas exteriores, en el interior del mismo se podían aprecian numerosos agujeritos. Para dejar convenientemente tratado y prevenido este problema, se desmontó el chasis del receptor (aconsejable por otra parte para las intervenciones en la electrónica) y el mueble primeramente fue bien sacudido y aspirado, luego alojado en el congelador durante una semana y posteriormente inyectado anti-xilófagos en todos los orificios además de impregnar el conjunto mediante evaporación del mismo producto.

El receptor recién adquirido tal cual, en las fotos interiores se ve el ataque de la carcoma.


Ya que estaba el mueble desmontado, como tenía algunas marcas y arañazos, se aplicaron sucesivamente varios lijados y manos de barniz mate, que lo dejaron mucho más uniforme pero con un aspecto algo opaco. Finalmente un toque con Reparador O-Cedar le confirió una suave pátina de brillo. También algunas piezas embellecedoras de latón fueron limpiadas con limpiametales para que recobrasen su brillo.

Limpiametales en acción retirando la mugre.
El mueble en fase de restauración, ya con algunas partes de latón limpias y el barniz aún muy mate
Estas intervenciones en el mueble se hicieron a la par que las de la parte electrónica, que a continuación se detallan. Como actuación obligatoria la revisión y sustitución de los condensadores susceptibles de dar problemas. En los del filtro de fuente de alimentación se encontraron otros puestos en paralelo a los originales -solución mala, porque añades capacidad pero las fugas de los viejos están ahí- de modo que se retiraron todos y se instalaron unos nuevos modificando la abrazadera de sujeción original. También se cambiaron otros condensadores de papel que ofrecían un aspecto poco amigable, especialmente los asociados a zonas de circuito con alta tensión y los del control automático de ganancia, tan propenso a dejar de funcionar correctamente. La resistencia de polarización negativa para rejas y alimentación de filamento del ojo mágico también se sustituyó al verse bastante requemada.


El antes y después en la sección de fuente de alimentación, es notoria la diferencia entre los componentes antiguos y los nuevos.
Con esta primera intervención ya se podía poner en funcionamiento con garantías de no tener problemas graves, y la recepción en onda media estaba operativa, pero no óptima, así como en una de las ondas cortas. Lo que también se puso de manifiesto fué el ojo mágico averiado, por lo que hubo que sustituir la válvula DM70.
'Ojo mágico' DM 70 ya conectado y en funcionamiento.
Con estos problemas previos solucionados y el ojo mágico nuevo ya colocado, el receptor fué objeto de un proceso detallado de ajustes para que las frecuencias de recepción cuadrasen con las del dial (había una notable diferencia) y la sensibilidad fuese la máxima posible. Todo esto con ayuda de generador de R.F. y el multímetro midiendo la tensión negativa del C.A.G. En estas operaciones se puso de manifiesto la necesidad de cambiar algunas resistencias que se habían elevado considerablemente de valor por el paso del tiempo. Llegado este punto, voy a extenderme sobre las bandas de recepción del aparato y comentar una singularidad del mismo.
  • Banda 1 : 510 - 1500 kc.
  • Banda 2 : 520 - 1800 kc.
  • Banda 3 : 5,4 - 11 Mc.
  • Banda 4 : 10,8 - 20,2 Mc.
Pues sí, como se puede observar el receptor posee dos bandas de Onda Media ¿por qué? pues porque están configuradas de modo diferente, la Banda 1 usa antena interior de ferrita y la Banda 2 es para uso con antena exterior, además de cubrir parte del rango de frecuencias de Onda Pesquera. No me había encontrado yo hasta la fecha con un receptor de estas características, y hay que decir que una vez ajustadas las bobinas y condensadores pertinentes a la etapa conversora, el comportamiento con antena de ferrita de este receptor es excepcional, habiendo captado con nitidez emisiones de Marruecos y Argelia en las horas nocturnas.

El ajuste de las dos bandas de Onda Corta fué más laborioso, porque las bobinas tanto de la parte osciladora como de sintonía compartían el soporte donde van bobinadas e interactúan, pero finalmente fue posible y dejar las frecuencias en su sitio.

Vista general del chasis ya convenientemente limpiado y en fase de ajustes. La antena de ferrita salta a la vista.
Además de la citada antena de ferrita y la conexión para antena de hilo exterior, el mueble tiene adosado por el interior una placa de material conductor que hace veces de pequeña antena. Este material (adhesivo-conductor) estaba bastante deteriorado y se sustituyó por un trozo de cinta adhesiva de aluminio que va desde una de las paredes del mueble hasta su techo. La eficacia en ondas cortas es limitada, pero aún así recibía las más potentes sin problema y con claridad.

Banda adhesiva de aluminio alojada en el interior del mueble, función de antena interior.
Este mantenimiento debería proporcionar un buen uso del receptor durante unos cuantos años, salvo que otros componentes no sustituidos comiencen a dar problemas. Así que la radio fué entregada para festejar el cumpleaños de mi amigo un día antes del mismo, el 25 de este mes de enero, en buena compañía de su encantadora esposa Susana y otros amigos, y todo ello bien alimentados en un mesón de buen comer.